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‘Clan Úsuga’ perdió la mitad de sus hombres en dos años

El partido entre las selecciones de Colombia y Venezuela del jueves pasado, el cual se vio a través de una antena para televisión satelital, fue la última distracción de Roberto Vargas Gutiérrez ‘Gavilán’, el segundo del ‘clan Úsuga’ abatido por la Fuerza Pública en una milimétrica operación en Urabá.A Vargas lo había interceptado un comando élite en El 40, zona rural de Turbo, límites entre Antioquia y Chocó, minutos después de finalizado el juego.

Murió en medio de un intenso combate, y su caída representa el segundo golpe más fuerte a la banda desde enero del 2012, cuando en una operación similar, la policía dio de baja a Juan de Dios Úsuga David, ‘Giovanni’, uno de los fundadores del grupo. Pero, además, ‘Gavilán’ se convierte en el jefe número doce del ‘clan Úsuga’ que cae desde hace dos años, cuando arrancó la operación Agamenón, lanzada en abril del 2015 y repotenciada hace dos meses.
De 4.000 hombres con los que contaban ‘los Úsuga’ hace dos años, hoy tienen bajo su mando a 2.238, han muerto 71 en operaciones de la Fuerza Pública, 12 fueron jefes de estructura y otros 1.503 capturados.
“El ‘clan Golfo’ está debilitado”, aseguró este viernes el presidente Juan Manuel Santos al resaltar la importancia de la muerte de ‘Gavilán’.
Agamenón ha logrado afectar directamente la forma de financiamiento del ‘clan’: el envío de cocaína al exterior. En este lapso se les han incautado 100 toneladas del estupefacientes, lo que ha repercutido internamente en la logística de la organización.
“‘Gavilán’ manejaba la ruta del golfo de Urabá para enviar cocaína a sus socios en México. Desde hace unas semanas estaba buscando contactos para asegurar nuevas rutas por el Pacífico”, dijo el general Jorge Luis Vargas, director de la Dijín y responsable de la operación Agamenón.
El oficial resaltó que gracias al cerco ejercido por la Fuerza Pública, la detección de las trazas de lanchas cargadas con cocaína por el golfo ha disminuido en un 80 por ciento.
No en vano, inteligencia de la Policía tiene un informe que da cuenta de que muchos de los hombres armados están abandonando la organización porque no les están pagando y están aguantando hambre, como consecuencia, entre otros factores, de la incautación de más de 28.000 millones de pesos en efectivo, en operaciones en Antioquia, Chocó y Córdoba, precisamente las zonas de mayor injerencia.
La Dirección de Extinción de la Fiscalía, en un arduo trabajo investigativo coordinado con Policía y Ejército, ha logrado ocupar 676 bienes, los cuales están en juicio para pasar a disposición definitiva del Estado. Las propiedades suman más de 438.000 millones de pesos.

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