Espere por favor
Radio 1040 AM Popayán

71 mil hectáreas serán restituidas al Consejo Comunitario Renacer Negro en Timbiquí Cauca

Por orden del Juzgado Primero Civil del Circuito Especializado en Restitución de Tierras de Popayán se restituirán los derechos territoriales del Consejo Comunitario Renacer Negro, amenazados, cultural y ambientalmente, por actividades mineras a cielo abierto mediante el uso de maquinaria pesada, así como por otras prácticas que han ocasionado un grave deterioro de los recursos naturales y el tejido social.

El territorio colectivo que ha sido beneficiado es habitado por 762 familias (4.572 personas) y está ubicado en la parte alta y media de la cuenca del río Timbiquí,  cobijando a las comunidades de Mataco, San Miguel, El Charco, La Fragua, Velásquez, Cheté, Coteje, Realito, San José, Piandero y Santa María.

Para el director general de la Unidad de Restitución de Tierras, Ricardo Sabogal “Es un pronunciamiento judicial de gran impacto en materia étnica.  Definitivamente este tipo de decisiones desbrozan el camino de lo que debe ser la restitución a comunidades étnicas. Son más de 71 mil hectáreas restituidas que benefician a 762 familias, es una decisión  histórica. Seguimos cumpliéndole a las víctimas del conflicto” 

Con este fallo histórico, la URT y el Consejo Comunitario Renacer Negro de Timbiquí buscan revertir la ausencia de seguridad y soberanía alimentaria, la pérdida de prácticas culturales propias, el debilitamiento de su proceso organizativo y la transformación obligada de sus patrones culturales; elementos que han dado lugar a la vulneración de derechos fundamentales, individual y colectivamente.

La sentencia, emitida el 1 de julio de 2015, es un caso emblemático para el país, ya que conduce a la reparación histórica de comunidades que habitan el Pacífico colombiano, mediante órdenes que exhortan a autoridades del nivel nacional, local y departamental para el restablecimiento articulado de sus derechos territoriales.

El fallo,  bajo una línea de Derechos Humanos, representa un hito histórico nacional, no solo por ser el primero en el país que reconoce derechos territoriales para una comunidad afrocolombiana que habita una gran extensión, sino porque reitera y materializa que la noción de territorio trasciende el significado simplemente jurídico y económico, comprendiendo que la comunidad está ligada a él de una manera espiritual, cultural y de pervivencia, precisamente por su carácter ancestral.

Señal en vivo