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“No han castigado ni a la primera persona bajo la Ley Natalia Ponce”

Por CLAUDIA MARCELA MEDINA GARCÍA Gerente General del Grupo Informativo LA NACIÓN- Fotos: Sergio Reyes Pacheco.

Sonará a frase de cajón para algunos, pero la verdad conocer a Natalia Ponce puede cambiarte la vida para siempre. El amor propio y su familia, lograron devolverle la esperanza y hoy se ha convertido en un símbolo mundial en defensa de los derechos contra la violencia de género.

Natalia fue atacada con ácido el 27 de marzo de 2014 cuando visitaba a su mamá y cuando la llamaron a recepción, pensando que su exnovio había ido a hablar con ella, un hombre (Jonathan Vega, hoy ya condenado por la justicia) con capucha que le estaba dando la espalda, apenas ella lo saludó se volteó y sin mediar palabra le arrojó en su cara y todo su cuerpo un líquido que borró su identidad por completo.

Me encanta saludarte y debo decirte que es un honor poder tener en el Grupo Informativo LA NACIÓN, mil y mil gracias por aceptar la invitación.

A ustedes por invitarme, por estar acá para contarles mi historia de mi vida, de mi renacer y la misión que llevo en mi corazón, trabajando por esa causa.

Eres un símbolo mundial, ese ataque cambió tu vida totalmente.

Total. Entrar adentro de mi alma y mi corazón, aceptar la persona que soy, amarme y seguir adelante, abrazar la adversidad porque como siempre lo he dicho, pasé de ser una víctima a una persona victoriosa, porque hay una brecha muy chiquita, quedarse uno como una víctima el resto de su vida maldiciendo o pararse y ser una persona victoriosa.  Afortunadamente y gracias a Dios, a la vida y a mi fuerza, escogí el camino correcto, que fue pararme y luchar, primero por sanar mi corazón y amarme y después por perdonar; esto no se logra si tú no te amas, es perdonarse uno primero, de sentir ese odio, esa rabia que uno llega a tener y cuando uno se libera de eso, de esos malos sentimientos, vuelve uno a nacer, vuelva a ser libre.

¿Tú perdonaste? Hay muchas víctimas que no pueden hacerlo.

Las chicas de la fundación que yo lidero cargan mucho odio, mucha rabia por la vida y no se perdonan a ellas mismas, pero esto es un proceso que no es de dos días, es de bastantes años, el mío fue año y medio. Pero con la ayuda de mi familia, con el amor que tengo del mundo, porque he recibido mucho amor y lo sigo recibiendo, me dieron fuerzas para seguir adelante y descubrí que no estaba viviendo tranquila, porque estaba odiando, y por eso estaba viendo ‘la vida negra’ y no quería salir de ahí. Entonces me dije: “tengo que salir de aquí” y la única manera de salir, era seguir adelante y dejar pasar las cosas.

¿Cómo sales de ese ‘hueco negro’?

No es fácil, tampoco tengo el libreto para enseñar cómo se hace, pero ese es como mi mensaje, descubrí que me amo completamente y que estoy primero yo que cualquier persona en el mundo, mantener ese odio es como querer que el otro se tome el veneno que tú te estás tomando, entonces tuve ayuda psiquiátrica, tuve mucho apoyo de mi familia, muchísimo amor, que en el proceso influye demasiado y bueno, el empezar a verme en el espejo y empezar a ver que volví como a recobrar la vida, tener una cara, poder otra vez ver, empezaron a pegar los injertos comienza a subir el estado anímico y con una recuperación de 80%, como el Ave Fénix, pues renací de las cenizas.

Momentos difíciles en esa recuperación fueron muchos. ¿Cuáles nos quieres compartir?

Estuve a punto de morirme dos veces en las cirugías al principio, cuando me estaban injertando la cara, y no pudieron, tuvieron que hacer la cirugía muy rápido, sacar piel y taparme bastante, después al año volver a hacerme toda la cirugía del otro lado; son momentos de aprendizaje, momento malos, como momentos también muy buenos, cuando tú abrazas la adversidad y piensas positivo y te amas, vienen cosas muy lindas.

¿Hay alguna persona, alguna señal, que te lleve a tomar la decisión de seguir luchando por tu vida?

Cuando empecé las terapias, cuando salí del Simón Bolívar dije: “¿ahora qué hago?”, “¿a dónde voy?”, “¿quién me puede ayudar?”. Todavía muy vendada, con mucho dolor, un monstruo completamente la cara, aparece en gran parte mi tío, él estuvo ahí, él vive en Cartagena y él fue bien intenso, la verdad era quien me decía que debía pararme para ir a la fisioterapia; y desde ahí empecé a coger fuerzas y fui muy constante, la verdad hasta el sol de hoy sigo siendo muy constante, muy persistente, hoy me sigo haciendo los masajes, me tocaba hacerme ocho masajes diarios, me los hacía, si no tenía fuerzas para pararme y hacer el ejercicio no sé de dónde los sacaba pero me los hacía. Yo duré un año y medio super juiciosa yendo todos los días a Fray Bartolomé durante tres horas a hacer ejercicio, terapia ocupacional, hidroterapia con masajes, chorros de agua, volver a coger fuerza porque perdí toda la masa muscular; me empecé a encariñar mucho con la gente de ese lugar conocí muchos casos y me di cuenta que yo he sido muy bendecida, he tenido todo y estoy muy orgullosa primero de mí misma, de la familia que tengo tan linda, tanto apoyo que me han dado, porque esto no me pasó solo a mí sino a toda mi familia y a todo un país, todo un país se levantó, se indignó porque no sabían que esto sucediera, como yo tampoco tenía ni idea que la gente cogiera un químico parar quemar otra persona, la verdad nunca lo había visto en mi vida, siempre viví por fuera y en una ciudad donde está pasando tanto como en Londres jamás vi un caso o una historia.

¿Volver a recordar ese momento debe ser muy difícil y sigue doliendo?

No, ya realmente eso se quedó en el pasado, yo creo que la mente se encarga, cuando uno realmente perdona, de ir bloqueando esos momentos. Yo ya entro por la misma puerta de la casa de mi mamá y como que no tengo ese sentimiento, ni esos sueños, ni esa imagen grabada como si la tuve mucho tiempo, donde veía a Jonathan (victimario) echándome el ácido por mucho tiempo, eso era lo que no me dejaba respirar, no me dejaba dormir por las noches esas pesadillas. Yo hablo muy tranquila de mi historia porque no le cargo esa rabia que le cargaba a Jonathan como que volví a ser libre, volví a volar, soy ahora una mujer completamente feliz.

Ese momento en que bajas a recepción y no te percatas que no es tu exnovio, ¿crees que debiste tener alguna precaución?

¿Sabes? Igual él lo iba a hacer donde fuera, donde me hubiera cogido sola en mi apartamento en Chapinero, me muero porque era un apartamento viejo, que no hay portería, donde me hubiera cogido ese hombre ahí yo me muero, afortunadamente fue en la casa de mi mamá que los vecinos estaban, me llevaron rápidamente al hospital, me llevaron a mi mamá y a mí.

Has sido inspiración y luchadora de la Ley 1773 sancionada el año pasado que endurece las penas en estos casos. ¿Qué resultados ha arrojado hasta el momento porque los casos continúan?

El año pasado en enero se sancionó la Ley 1773, yo pienso que para acabar con esto hay que acabar con la impunidad, que sigue en un 99.9% y estamos a agosto del 2017 y no han castigado ni a la primera persona con la Ley Natalia Ponce y hasta que esos castigos no se den, no se va lograr nada. No es meter a la cárcel por meter a los responsables, sino que se demuestra que si a una persona se le ocurre hacer esto, es porque de verdad sabe que va ir a la cárcel por lo menos unos 50 años y así se van generando resultados. Pero la impunidad sigue altísima, solamente el año pasado fueron por lo menos 30 casos. Según dice el Ministerio de Salud, siguen siendo ataques y accidentes, entonces en estadísticas es muy difícil trabajar, mirar si se han aumentado, disminuido; pero – la impotencia sí es muy dura para mí-, ayer pasó un caso en Girardot, hace una semana pasó en Cali, este año van como tres, se saben quiénes son los agresores, se ha puesto la demanda, es la hora que no los han capturado, andan libres y las chicas que han quemado una quedó ciega, espero que la chica de Cali no vaya quedar ciega, porque tiene sus ojos bastante afectados.

¿Y qué vas hacer al respecto?

Ya empezamos fuertemente a trabajar con otras fundaciones y seguiré en esta lucha.

La fundación que tú lideras y que lleva tu nombre, ¿qué propósito tiene?

Nosotros tenemos aliados muy grandes como la Universidad del Rosario, el consultorio jurídico trabaja con la fundación prestando asesoría e investigación y nosotros trabajamos con las entidades del Estado como organización privada, nosotros podemos entrar a mirar esa ruta del porqué los casos no se están castigando, porqué tanta impunidad, porqué tanta negligencia, muy poca efectividad y  siempre he dicho que no hay comunicación entre las entidades y mientras no haya comunicación va seguir pasando lo que pasa todos los días; la impunidad, la corrupción, son muchos los vacíos que hay.

Has tenido la fortuna de lograr hacerte las cirugías para reconstruir tu rostro y demás necesarias para recuperarte. ¿Actualmente las personas afectadas reciben este servicio por el sistema de salud?

Anteriormente estaban catalogadas como cirugías estéticas, en el 2014, salió un decreto el 1033 donde la salud tiene que responder completamente gratis, ininterrumpida e inmediato; pero es una lucha todos los días porque a punta de tutelas, desacatos, toca hacer cumplir con las cirugías, es como si nos estuvieran haciendo un favor; y no es un favor, uno está pagando también por la salud y tiene el Estado que responder y tiene que ayudarlo a uno a que sea integral toda esa recuperación; porque te hacen las cirugías pero sigue libre la persona que te lo hizo; tú no vas a estar tranquila y viene la parte de la venganza y salir a vengarse con sus propias manos porque la justicia no lo hace y todo se vuelve un círculo vicioso, porque luego es el hermano quien sale a matar al que quemó a su hermana y así muchos casos.

Has hablado de las falencias que se tienen para la atención de las víctimas. ¿Qué conoces qué esté pasando en las regiones?

Ahorita ya hay más conocimiento de qué hay que hacer, que es el lavado con agua durante 45 minutos, agua limpia porque ayuda a secar el químico, porque mientras el químico entre más a tu cuerpo más quema, puede durar un mes y sigue quemando, sigue destruyendo, si se actúa en los primeros segundos, se lava constantemente con agua limpia mientras llega la ambulancia o una persona especializada, el daño puede ser mínimo. En los últimos casos se ha actuado y han hecho los lavados y en urgencias también que antes no tenían idea. Los primeros minutos son muy claves pero nos falta muchísimo, preparar la Policía porque es el que siempre llega de primero al caso, y a ellos les da miedo porque donde pase algo van a sentir que es culpa de ellos, pero son ellos los que tienen que actuar de una vez, echar el agua y activar la alarma, que las instituciones todas funcionen, que estén trabajando juntas, que llegue la Defensoría del Pueblo, Medicina Legal, Policía, que todos trabajen en conjunto y se comuniquen.

El premio internacional que recibiste como reconocimiento a mujeres con coraje, ¿cómo lo recibiste?

Fue espectacular, fuimos 13 mujeres del mundo activistas, que todas hemos sufrido algún tipo de violencia y esas mujeres me enseñaron demasiado, fue toda una semana con ellas en Washington. Escuché sus historias y yo decía “Dios mío qué mujeres tan fuertes”. Somos mujeres que manejamos causas y somos unas activistas de los derechos humanos, no solamente de violencia de género sino defensa de los niños, desplazados de Siria. Toda esa experiencia fue muy linda, la verdad yo cerré la ceremonia con un speech, y una chica de Botsuana, dimos nuestras palabras y se me acercó la primera dama a decirme “felicitaciones, usted es una mujer llena de coraje”; el premio más que orgullo, fue un regalo para Colombia, porque Jineth Bedoya también se lo ganó, ya llevamos dos.

Nosotros te queremos desear los mejores éxitos, estás haciendo un gran trabajo, que Dios te siga iluminando ese camino que tenía para ti y que nunca nadie te quite esa felicidad y esa sonrisa.

Gracias. Les dejo un mensaje lleno de amor, porque los seres humanos nos damos mucho látigo, más bien a levantarse y mirarse todos los días y decirse que se sienten orgullosos de los que son, yo lo hago todos los días me siento orgullosa de lo que soy. No criticarnos tanto sino más bien amarnos y seguir valorando nuestra vida, alcanzar nuestros sueños, tener fe y esperanza, creo que soy una muestra de ello y trabajar por lo que se quiere, todo lo que uno se propone si se lo propone con el corazón y con el amor, lo logra, ¡no paren de soñar!

 

“Este año van tres casos, se saben quiénes son los agresores, se ha puesto la demanda, es la hora que no los han capturado, andan libres y las chicas que han quemado una quedó ciega”.

La gerente general del Grupo Informativo LA NACIÓN, entrevistando a Natalia Ponce.

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